“Gracias a Dios que se está haciendo justicia”
octubre 16, 2012
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"Todos los días, desde que lo enterramos, voy al cementerio", aseguró.

"Aunque hagan justicia, nada me va a quitar este dolor. Nada. Eso uno lo lleva ahí. Hasta que uno muera", expresó el hombre antes de relatar que esa noche apenas pudo ver los golpes que le daban a su hijo porque trataba de proteger su cuerpo de los macanazos que también estaba recibiendo.

El hombre sospecha que la migraña que desarrolló en los pasados cuatro años, junto a los dolores en la pierna derecha, son producto de los macanazos que recibió de los policías.

Kiara Irizarry Pérez, hermana menor de José Luis y quien presenció el incidente, recordó que cuando su hermano cayó al suelo, se le acercó, pero este no respondía. "Para mí, estaba muerto cuando estaba en el piso", dijo.

Al grupo de agentes que intervino en este incidente, explicó el padre de la víctima, los denominaban "los intocables" porque la Policía hacía caso omiso a las querellas que la gente radicaba contra integrantes de ese grupo.
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